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miércoles, 5 de junio de 2013

Inextinguidos

"Quizá la fuente más profunda es la sensación de que la vida maravillosa está pasando, volando, escapándose inexorablemente, y el deseo de atraparla en pleno vuelo. Fue este sentimiento desesperado lo que me llevó, más o menos a los dieciséis años, a advertir un instante precioso, el cual me hizo descubrir que la existencia (humana, 'divina') es memoria. Después, con el enriquecimiento de la personalidad, descubrimos sus límites, la pobreza y los grilletes de la identidad, descubrimos que solo tenemos una vida, una individualidad circunscrita para siempre, pero que incluye muchos destinos posibles, y que [...] convive [...] con otras existencias humanas, con la tierra, con las criaturas, con todo. La escritura entonces se vuelve la búsqueda de una personalidad múltiple, una manera de vivir destinos diversos, de penetrar en los demás, de comunicarnos con ellos [...] de evadirnos de los límites habituales de la identidad [...]"  (Sin duda hay otro tipo de escritores, individualistas, que solo buscan su propia afirmación y son incapaces de ver el mundo excepto a través de sí mismos.)"



La verdad narrativa de Victor Serge en
Inextinguido, El caso a favor de Victor Serge en Al mismo tiempo, Susan Sontag, 2007.


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Esta misma preocupación sucede en la creación de imágenes, todo esto nos hace reflexionar la fotografía y su existencia todos los días. Los hacedores de imágenes buscamos siempre los hilos conductores desde nuestra más íntima necesidad de expresar hasta del valernos de los mecanismos certeros para llegarle al receptor en la forma en que queremos que sea leído nuestro "comunicado". Nuestras intenciones de reproducir una escena, un suceso, de eternizar ese momento de luz, juego, felicidad o de tristeza van de la mano con el contenido mismo del mensaje ....

Puedo suscribirme entonces a aquella parte de la fotografía que busca la empatía social, busca la reflexión y busca enmarcar algún suceso digno de dejarlo en la memoria colectiva. La fotografía es memoria. La fotografía nos devuelve todo aquello que en su momento la realidad nos ha quitado. Sea un producto bueno o sea este, reprobable.
Mi fotografía busca acercar nuestros corazones, crear vínculos a veces imposibles de lograr con otras acciones, acortar distancias y engrandecer el sentido profundo del amor y el desenfreno dispuestos a todo. Además, mi fotografía quiere solidarizarse con los menos, con el sector de la población que ha sido contrariado, agraviado e invisibilizado. 
La vida es una y hay que vivirla. Elegimos nuestro presente, trazamos un camino que nos ha de llevar a un mundo anhelado, a un mundo que sabemos que merecemos, a un mundo feliz, con los nuestros...

Pero ..... ¿qué pasa cuando nos arrebatan la vida, nuestros sueños, a nuestro hijo, a dos? ¿cuánto tiempo más hay que esperar para obtener Justicia? 
En este combo de "querer hacer y querer ser" hay que recordar(les) lo que ha ocurrido: un incendio en la guardería ABC donde 49 niños inocentes perdieron la vida. Queremos un mundo más justo, más solidario, más congruente con nuestro tiempo y menos solitario, pero sobre todo aspiramos a no olvidar más. Han pasado ya cuatro años....
.... hay que dedicarles reclamos a los tiranos, a los responsables de todo esto, a los indeseables gobernantes inútiles e insensibles que no han hecho las cosas bien. Recordar las fallas, que perdimos vidas y que nos defraudaron con su inacción, no hay reparación del daño, mucho menos hay pizca de sentido común ni de conmisericordia .... (no les duele lo que nos duele, ¿por qué?)...... Hemos de recordarles entonces, que estamos ahí con el dedo en el renglón, para remarcarles lo que ya ellos saben, NO HAN HECHO BIEN SU TRABAJO. Me pregunto, si ellos que se saben repetidamente los responsables, ¿pueden acaso dormir tranquilos cada una de las noches de su existencia?..... 

Tristeza que embarga todas las venas valientes de quienes luchan día a día por Justicia porque esta tragedia no debió pasar y ellos no debieron morir. Los responsables deben pagar.
Anoche mientras leía los tuits al respecto de este terrible duelo, pensaba en la desolación con que seguramente se encontraban los ciudadanos en Vigilia en el Ángel de la Independencia en la Ciudad de México y en legítima manifestación pacífica de exigencia por Justicia, y que aún con todo (y además con un estigma social tremendo), tienen que aguantar las groserías de un gobierno local solapador, insensible y traidor al pueblo, porque se les apagó la luz del monumento la noche de ayer, o bien, nunca la prendieron, por ahí hay una información que dice que el Ángel tiene días sin luz.. que para el caso es el mismo reflejo de no-apoyo dado a la causa ... Me gustó el tuit de una valiente usuaria a quien sigo con atención por cierto: "Apagar el Ángel el día de hoy es indefendible @ManceraMiguelMX qué manera de escupir al cielo. #VigiliaABC #GuarderíaABC #JusticiaYaABC". 
¡Por Dios!, todo lo que esta negación de las autoridades significa, nos tendría que indignar hasta ya no poder más.... es tan triste.

Aquí van estas palabras/imágenes desde mi trinchera, que cortas se quedan ante la magnitud de la tragedia, pero que significan una de tantas veces y de tantas voces de indignación y de reclamo por Justicia para estos 49 chiquitos. Indignación que en múltiples ocasiones me (nos) ha llevado a voltear hacia arriba en busca de respuestas la mayoría de ellas incontestables: vivo en Ciudad Juárez desde 2008, y no es poca cosa lo que en estas tierras se ha vivido y padecido y donde quien siempre sale ganando es la IMPUNIDAD...  Son nuestros cielos, sucediendo simultáneos con las calamidades sobrellevadas, los espacios donde se descubren bellezas resplandecientes, que en actitud de infinita pequeñez ante el gran cosmos que nos cobija, nos podemos sostener tan solo de esta parte liberadora y en el mejor de los casos, reparadora que nos obsequia la contemplación (divina)... el tuit me gustó por referirse directamente al reclamo ese de "escupir al cielo".
Dedico así estos 49 remansos de paz... por encima de toda esta cruda realidad que nos rebasa. 
Abrazo solidario a todas las víctimas sobrevivientes, a las familias víctimas agraviadas muchas veces más desde aquel 5 de junio de 2009. Deseo desde dentro del corazón que esta lucha sea eternamente inextinguida. 

Inextinguidos In memoriam de los 49 angelitos de ABC.


domingo, 12 de mayo de 2013

El sentido de la denuncia social a través de la fotografía como memoria




Estas imágenes las capturé en pocas de las marchas juarenses que hubo entre 2009 y 2011 cuando la inseguridad y la violencia llegaban a sus más altos niveles. La ciudad se respiraba un tanto negra, fatalista y perdida. Nadie quería salir a la calle, salvo a lo estrictamente necesario. Las calles se quedaban vacías de peatones y autos a partir de las 9 de la noche, sobre todo en las zonas aledañas al centro de la ciudad. Se escuchaban ráfagas muy a menudo cerca de casa, incluso en horarios matutinos...  era usual escuchar cosas, ver convoys de soldados primero, y años después convoys de federales, al acecho de la sociedad civil. ¡que no nos cuenten que iban detrás de los verdaderos delincuentes! Uno se daba cuenta de ello al verlos por todos lados al ir en nuestros trayectos habituales.

Una gran forma de amortiguar nuestra indignación y coraje, era entonces, salir a la calle con pancartas, ir a manifestarnos ante todo esto. La consigna fue soltar los reclamos en comunión con nuestros iguales. Con los también ciudadanos de a pie, los también indignados. En las marchas lo mismo acudieron jóvenes, mujeres estudiantes, hombres trabajadores, parejas, maquiladores, maquiladoras, artistas locales, amas de casa, niños con sus papás soñadores, igualmente soñando, pero participando, por un mundo mejor. Las acciones en común eran estas marchas ciudadanas, solo unas tres o cuatro tuvieron presencia fuerte. ¿Qué pasó con esta unidad que se formaba?  Lamentable. Una vez más se diluyó el proyecto solidario, solidificador y fortalecido que parecía crecer. La misma sociedad de nueva cuenta se sintió vulnerable a partir de las advertencias del grupo delincuente operante de violentar a quienes insistieran en estas manifestaciones pacíficas por las calles de la ciudad. Terrible, se esfumó todo aquello. Sólo quedaron unas cuantas fuertes y sensibles fotografías que deberán funcionar como parte de nuestra memoria.
¡Oh! otra vez, caímos en este cuento de no "querer experimentar" más terror. Otra vez caímos en el juego de creer en aquellas advertencias de represalias, que con todo y el miedo, sabíamos que podrían ser cumplidas por esta gente enferma. Las marchas fueron cada vez pocas y menos concurridas. Seguían acudiendo los ciudadanos más radicalizados en la lucha, un grupo minoritario con tal valentía que seguía marcándole al Estado lo mal que están las cosas. Un grupo de manifestantes que por su propia naturaleza ha estado en la mira de las autoridades, han sido golpeados y violentados por las mismas autoridades, tal es el caso del estudiante Darío quien recibió un tiro por parte de un federal y solo estaba siendo parte de una de varias manifestaciones pacíficas. La autoridad en su misma dinámica torcida del poder que ostentan hacia estos grupos de manifestantes (la gran parte de ellos jóvenes), no desaprovechan la oportunidad de provocarlos para ahora sí, tener pretextos de subirlos en las grandes cajas de sus camionetas y llevarlos a estación Babícora, donde con suerte saldrán al día siguiente y algunos golpeados en el ambiente de la impunidad de siempre.

Ciudad Juárez, una ciudad muy lastimada, una ciudad a la que continuamente se le ha faltado al respecto y a la palabra desde todos los frentes. Sin embargo,  las víctimas de tanto despojo, de infamias, feminicidios, desapariciones forzadas, injusticias una y otra vez, se muestran inquebrantables, al pie de lucha. Una ciudad donde nuestros gobernantes no sólo se burlan de nuestras exigencias, sino que ante la invisibilidad de los reclamos por Justicia, en cambio ellos siguen sus rutas de gobernantes empoderados del "no los veo y no los oigo pero aquí estoy" a la usanza de los reyes egocéntricos y en un lapso muy corto de tiempo hacen hoyos por toda la ciudad, echan a andar proyectos de reubicación y ordenamiento vial (varios a la vez) de tal forma que Juaritos se vuelve un caos al querer pasar de unas zonas a otras, sobre todo al centro de la ciudad. Huelga a decir que está en veremos la vida y permanencia del café más emblemático de la ciudad, La Central, que por años ha sido sede de muchas vivencias ciudadanas, ha sido punto de reunión de la cotidianidad juarense en el centro.... y que por razones prácticas habría que derribarse para formar parte de la vialidad esta que se acaba de echar a andar por el municipio....  Un presidente municipal que está a unos días de presentarse a inaugurar con pompa y platillo una X de Sebastián, que a la vista de todos (algunos hacen como que no ven, como que no oyen) reúne los desaciertos suficientes como para poner en la balanza: por un lado toda esta parafernalia de recursos otorgados al proyecto, toda esa estética y significación coyuntural de una forma de ver la "mexicanidad" por parte del artista y por si fuera poco, de un color rolo bermellón que en todo caso su simbolismo es aún más claro: la emergencia, la sangre, la violencia.... un evento socio-político que será el marco del aplauso y las palmaditas que de unos a los otros, los políticos se reunirán para festejar esta nueva existencia en la entidad fronteriza. Del otro lado de esta balanza, las interminables necesidades que debieron ser urgentes para Juárez  (el Juárez tan lastimado como se hablará incansablemente en su discurso oficial), el Juárez del sistema pluvial siempre en decadencia e insuficiente, el Juárez de innumerables colonias con falta de agua potable, como lo más elemental que debería contar una familia por casa habitacional, un Juárez con un sistema grosero de transporte colectivo con rutas ingratas e imprácticas.... en resúmen las inacciones del gobierno que resultan de vital importancia están ahí, a la luz de todos. Los problemas sin resolver. La falta de justicia y la ingratitud del mismo Estado ante un interminable etcétera de tachitas .... Una gran X que nos viene una vez más a recordar la tacha, la reprobación y la difícil aceptación de una gran parte del movimiento ciudadano que analiza, que se detiene ante la reflexión que hay con este y otros casos de invisibilidad de lo meramente importante. Y lo que se viene, con el tema del galgódromo-hipódromo tan emblemático para la ciudad.

Hay tanto de qué hablar, tanta denuncia por hacer, que por lo pronto dejamos este post en manos de algunas imágenes, mismas que no nos alcanzan para hablar de tanto y tan profundamente, pero que sí comienzan por preparar el terreno de la denuncia social a través de sí mismas.

Estas fotos representan el horror, las injusticias y todo lo irrepresentable que se ha padecido en la guerra fallida contra el narcotráfico del sexenio de Calderón.