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jueves, 30 de diciembre de 2010

Una Navidad sin pena ni gloria..... en esta ciudad fronteriza....


La creatividad y el entusiasmo del mexicano no tiene límites ni tampoco frenos.
Ni siquiera viviendo aquí en Juaritos y bajo el yugo de la embriagante situación que ofrece el alcoholismo.
Este señor pareciera privado de su libertad detrás de mi propio barandal. Don 3x8 tras saludarme me solicitó una foto, y que por favor se la regalara, cosa que aún no hago puesto que pienso hacerle otro retrato de día y con un bonito "fondo" donde salga con más bondad de la que aquí le surge... quiero retratarlo más relajado, más como es él, con su cachucha siempre puesta.....  


Este que ven es el señor de quien les hablo... alguien que se encuentra como privado de su propia libertad gracias a su adicción al alcohol (y no sé a qué más cosas), que de no ser así, seguramente sería grande, sería otro, tendría una mejor y más gratificante realidad. Pero por ahora es un "borrachito" al cual nadie se le acerca, nadie le tiene confianza, nadie quiere darle ni 10 pesos por nada, tampoco por un par de cachibaches que ofrece.....  Este señor simplemente sería un hombre cualquiera con un trabajo cualquiera, como muchos, como tanta gente, como "casi" todos. Tendría un semblante distinto si viviera apartado de esa terrible telaraña que lo está atrapando por ahora.

Eso sí, solo él y sus amigos "teporochos" saben el costal que carga cada uno. Seguro que como en Las flores del mal se percibe ese estado de embriaguez del bien y del mal y de los pecados capitales que somos capaces de ejercer siendo humanos, ellos se saben, se lamentan y se padecen. Yo sólo sé que un día han sido los más buenos seres humanos y nos han ayudado. Todos tenemos de bueno lo que nos falta de malo, dicen por ahí.

No juzgo, no critico, pero sí describo la terrible realidad del ser tan desprotegido en el que se convierte alguien en su condición. Un ser desvalijado, falto de cobijo, de alimento y de lo mínimamente indispensable como para resistir esta dura crisis por la que pasamos en estas tierras, en este país, y este frío invierno, que por cierto hoy está nevando y quisiera pensar en que al menos tienen cómo cubrirse del frío por esta noche y las que siguen, que el invierno acaba de iniciar.... 

En Juárez la luz de la mañana toca en forma mágica cada uno de sus rincones, como este hermoso homenaje a la navidad que estos vecinos nuestros han realizado aún en su condición actual, se refleja alegría, entusiasmo y un rasgo distintivo de la creatividad y del humor del ser mexicano, del ser juarense, del ser quizá fronterizo...  
Adornar un árbol sin hojas y convertirlo en navidad cuando no se tiene siquiera un minúsculo sustento para sus días que inician muy temprano cada día.... me parece, sin temor a equivocarme, un reconocimiento al hombre aquél que no quiere nunca caer ante las más profundas tempestades que le  ofertan aquellas embriagantes flores del mal. 


martes, 30 de noviembre de 2010

Sábado por la tarde en el centro de Juaritos....





Regresé fascinada de un recorrido por varias zonas aledañas del centro y del propio corazón de Ciudad Juárez, mi amigo el sociólogo nos llevó a dar una vuelta para él repasar sus andares de su vida, y yo conocer aquellos espacios fantásticos que existen en esta ciudad.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Eliminar la Violencia hacia las Mujeres



Este día, el 25 de noviembre se conmemora el día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, y es preciso insistir en que no sólo la Mujer de Edad Adulta, sea adulta mayor y/o adulta joven sufre de maltrato físico, verbal o psicológico, sino también lo padecen las niñas desde edad temprana e incluso desde bebés. Esto se olvida de repente cuando vemos la cantidad de casos de feminicidio, o cuando vemos que de cada 10 mujeres, 8 han sufrido o sufren violencia de género en varios niveles de gravedad.






No solo se trata de conmemorar este día, ni de manifestarse un solo día en contra de la violencia de género, se trata de hacer un balance de lo que sucede en el mundo entero en cuanto a violencia de género, de ver lo que se ha avanzado en materia de derechos humanos y de justicia, y empezar a actuar. Se trata de realizar acciones concretas y que la meta sea erradicarla.
Se trata absolutamente de trabajar sin descanso y en conjunto todas las partes de la sociedad, las familias violentadas y las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales para exigir que se castigue a aquellos seres humanos que violan los derechos de las mujeres y de las niñas, a aquellos seres que ultrajan, que violentan sus vidas y peor aún, que las privan de su propia vida. Muchos de los casos de violencia hoy en día quedan en la sombra del anonimato, quedan en el miedo de tantas mujeres que nunca se atreven a denunciar. Los golpes la mayor parte de las veces permanecen ahí, debajo de sus ropas y se instalan dentro de su alma sin paz y sin fuerza. Y en el tema de los feminicidios, la gran parte de los casos quedan en el olvido. En México el alto grado de impunidad y de negligencia entro otros muchos factores que coexisten con las autoridades hacen que las familias agraviadas opten por cansarse y deciden no insistir en la búsqueda de justicia para sus hijas y exigir cárcel para los responsables ...
Hay que insistir, no caer... el ejemplo concreto está en las 3 sentencias del llamado Caso Campo Algodonero en Ciudad Juárez, donde la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró responsable al Estado Mexicano en estos casos. Sí se puede aún cuando se es a costa de mucho trabajo de años y se deteriora la salud de muchos de los integrantes de estas familias que aún con todo permanecen fortalecidas. Estas familias de por sí ya son lo suficientemente valientes para seguir exigiendo justicia con todo y los suplicios sufridos en el proceso, y es preciso destacar que sí se puede lograr avanzar.
Entonces, hay que trabajar para que existan mayores y más eficaces mecanismos de justicia además que ofrezcan y/o garanticen a estas mujeres valientes y las familias agraviadas que si van a alzar la voz, se encuentren seguras y protegidas. Estas mujeres deben y tienen que sentirse apoyadas por la sociedad civil y deben estar verdaderamente protegidas por las instancias de gobierno y de justicia, que precisamente fueron creadas para dotarlas de esas garantías individuales con que todo ciudadano, sea hombre, mujer, niño o anciano debe contar. Estos organismos del mismo gobierno para eso han sido creados, para garantizar seguridad y vida digna a los ciudadanos y castigar a aquellos que hayan sido los directamente responsables de los casos de maltrato, asesinato o cualquier otro tipo de violencia.
Pero este trabajo no acaba aquí, en el contexto de exigir justicia, nosotros debemos también trabajar en los ámbitos que no se ven día con día ni tan concienzudamente, y uno de tantos temas es sin duda el cambio de actitud en la propia mujer, que finalmente es quien lidea con la armonía del hogar, es quien trae a sus hijos en su vientre, es quien pone la comida a calentar, es quien zurce el calcetín roto del marido o del hijo, etc, por decirlo de una forma  muy simbólica .... y que a la mera hora es ella quien organiza, mentaliza, aterriza ideas, planea, ahorra, sugiere, que piensa mejor alguna estrategia, y ella es la que todo el tiempo brilla, aunque la mayor parte de las veces no se le reconozca lo cual resulta verdaderamente lamentable ....




Por lo anterior, debemos crear mecanismos de educación -al interior de las familias además-. Se requiere avanzar en conseguir una educación suficiente para los habitantes de una sociedad como la nuestra y aspirar a una mentalidad de sociedad más avanzada, más participativa, más liberada, donde haya más inclusiones en los roles de género, donde exista más equidad, etc. Que las mujeres y los hombres de esta sociedad crezcan más a la par, más iguales y por otro lado también se elimine el machismo con el que muchas madres educan a sus propios varones en casa. También hace falta fortalecer más los lazos de unión de la familia desde el punto de vista del respeto, del amor, del trabajo, de la honestidad y de la armonía entre los integrantes de la familia y entre las familias en general, pero no venido desde los programas hechizos del gobierno, como implementar oficialmente el "Día de la Familia" o el "Día de los abuelos" o el "Día de la madre". Debe surgir a conciencia nuestra y sin que haya ninguna conveniencia partidista ni gubernamental de por medio. 
Estas mujeres que son y han sido ultrajadas, sean niñas o mayores, tienen que saber que hay un "hasta aquí", y que son personas valiosas, importantes, necesarias en su familia, útiles en la sociedad y que merecen ser respetadas y nunca violentadas. Ellas son capaces de enfrentar al maltratador y exigir un alto definitivo a esa vida demencial.
Estas mujeres deben salvarse a sí mismas, y no dejarse golpear (física ni verbalmente) solo porque "siempre" les han dicho que no valen, que no sirven, que no son buenas .... esta mentalidad en las mujeres en general es la que DEBE ser erradicada.
Pienso que para que haya una total eliminación de la violencia hacia las mujeres, es sumamente indispensable que nosotras las mujeres en principio nos coloquemos en el terreno de la dignidad, de la autoestima, del amor propio, de la defensa de nuestras propias creencias, de nuestras labores, de nuestra profesión, de nuestro propio cuerpo, de nuestra vida misma, entre muchas otras defensas absolutamente defendibles. 

sábado, 13 de noviembre de 2010

un Claro de luna para esta ciudad.....

Esta serie de fotografías nos remite a la condición del ser humano ante un panorama de olvido, soledad, abandono y tristeza. Es una maqueta simbólica de un país dolido y afectado.









En esta realidad fotografiada no hago más que desear -una vez llegada la calma de la noche- encontrar ese claro de luna que perdimos y que nos devuelva su reflejo profundo, sabio y esperanzador.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Un Santa Claus Anónimo Navidad/2009

En Ciudad Juárez hay un grupo de ciudadanos que en víspera de navidad convocan a amigos y conocidos, piden juguetes nuevos y usados en buen estado, los recolectan y los llevan para repartirlos a los niños de familias que viven en extrema pobreza.


Cada año les ha tocado a distintas personas vestirse de Santa Claus. No son pocos quienes colaboran y tiene ideas afines. Un ejemplo es que no se aceptan juguetes bélicos, pues como expresión de esta afinidad se asumen promotores de la no violencia.

Así, sin buscar los reflectores de los medios de comunicación, todos los años localizan una colonia de las muchas que hay en la ciudad, esas que los sociólogos llaman “vulnerables”, para que Santa se aparezca en la casa de algún vecino y que los niños y sus padres puedan acudir a recibir un juguete.
Se trata de una acción ciudadana donde todos comparten, como en esta ocasión en que se visitó un asentamiento urbano. Estos suelen ser lugares cargados de violencia estructural donde las posibilidades de romper con los círculos de la pobreza son nulas. Aprovecho este carácter de encuentro íntimo, sin intermediarios oportunistas, para devolver el valor original a las fotografías de un ensayo: su capacidad testimonial, librándolas de convertirse en carne fresca para reporteros del sensacionalismo comercial y/o político, o para un público morboso.













Este año esperamos volver a reunir los suficientes juguetes, elegir la colonia que visitaremos y ver quién de nosotros va a tomar el papel de Santa, a mí me gustaría ser, pero más me gustará hacer las fotografías de una nueva historia de la visita en esta navidad 2010..... 

jueves, 28 de octubre de 2010

Un anuncio, una lectura..... Una pinta, otra lectura...


Podemos pensar en un pueblo cansado de tanta violencia, de tanta muerte, y que además está aburrido.
Podemos pensar en que el creador de esta pinta quiso hacer graciosa la frase EVITA EL EXCESO...... con la ampliación escrita DE MUERTOS.
O bien, podemos pensar que hay ociosos y simplones deambulando y con un bote de aerosol listo para poner cualquier cosa en cualquier pared o anuncio publicitario.
Podemos pensar mucho, pero lo que dice ahí es fuerte y está claro:
Un mensaje al Gobierno.... con la ironía de (casi) siempre: Evita el exceso de Muertos, como haciéndole un llamado a que no se exceda, que solo pocas muertes son "aceptables" en esta ciudad.



Queda claro para mí,  en lo que se refiere a este anuncio plaqueado: En este país estamos en crisis, y hasta se puede reflejar en la falta de buenas y reflexivas pintas..!!
Y con respecto a la semiótica de esta imagen: Gobierno Asesino, Evita el Exceso de Muertos, puedo decir que están validando que el gobierno se encargue de que no sean tantos los muertitos! Es terrible....
Así que para mí ¡No hay justificación alguna para que sea UNO el muerto, ni una VEINTENA de muertos, ni sea UN MILLÓN!



martes, 26 de octubre de 2010

No basta con llevar flores

Ayer hemos ido a llevar flores a Horizontes porque no nos bastaba con quedarnos en casa en la inacción. Hemos resentido lo sucedido el pasado viernes como un exceso ya de lo que pasa en esta ciudad, y ver cómo se nos está convirtiendo este país en una nación ingobernada, sin brújula y sin dirección. El gobierno parece estar rebasado por los grupos criminales a tal grado que nos sentimos absolutamente desprotegidos y rodeados de niveles de corrupción y de violencia como nunca antes en este país.



El miedo sembrado de esta manera por las balas asesinas es ya una estrategia precisa para ejercer el control de las sociedades en conflicto. Pero no, no debemos caer en el miedo, en el olvido. Yo creo que ya es tiempo de que la sociedad salga a exigir el cambio, a exigir su derecho a vivir tranquila, su derecho a vivir con seguridad y con bienestar.  Y el gobierno tiene la obligación de garantizarnos seguridad, libertad de tránsito, bienestar y mucho más.


Pero que no nos Baste sólo con llevar flores a este espacio malherido, masacrado. Un ramo de flores, dos veladoras en la banqueta y un silencio total frente a esta casa. Hay miedo, mucho miedo en la colonia. Comprensible ante la desprotección en la que se encuentra la población de parte de las autoridades. No hay garantía de nada. Es difícil. 
Pero es más difícil el aceptar quedarse con los brazos cruzados, es inaceptable el silencio ante lo que pasa ahora.
Hay que solidarizarnos, hay que sensibilizarnos con las familias agraviadas, hay que salir a la calle a denunciar y a pedir justicia, apoyar, pero Unidos, nunca en solitario ...  "La unión hará la fuerza".
Habrá que buscar las formas de salir de esto, y sólo lo habremos logrado estando organizados.
Tomar las calles, presionar, hacer un paro ciudadano, un Paro Nacional, algo!
Debemos exigir que se llegue al esclarecimiento de estos crímenes demenciales que están sucediendo ....  
¡Esto no puede ni debe seguir ocurriendo!
No!
Indignante la inoperancia del aparato del Estado en estos y tantos otros hechos lamentables.
Lloro, lloramos, y a todos nos duelen nuestros muchachos ultimados, las familias destrozadas, nuestra población amenazada, ultrajada. 
Salvárcar, Horizontes... y muchos crímenes perpetrados en este y en otros tiempos no deben quedar en el olvido.

jueves, 7 de octubre de 2010

Los niños de Juárez



8 años, niño habitante de Ciudad Juárez


"Los niños son la esperanza del mundo", nos dijo magistralmente José Martí.
Yo pienso que esta frase tiene mucho de verdad, que son los niños quienes el día de mañana van a enfrentar su propia realidad pero la enfrentarán con las armas que tengan, con las que se les mandó "a la guerra" -como se suele decir por ahí-.
Ellos crecen ahora y siguen los pasos de los adultos que los acompañan, los niños imitan. Aprenden de la escuela que los forma, se nutren de la madre y del padre que los abriga, permanecen al lado de aquel o aquellos padres que les ofrecen comida, un techo, momentos de juego y sobre todo su amor. Pero a pesar de lo anterior y aún sin lo anterior, existen los niños que pasarán a la edad adulta con muchas debilidades, deficiencias, ausencias y confusión que formaron parte de la construcción de los cimientos de su vida. Se requieren hombres y mujeres íntegros, personas de bien, preparadas, fuertes pero también sensibles a lo que acontece en su mundo, en el mundo, en la sociedad que les toca. Se necesitan adultos de convicciones claras y con la educación necesaria para que su experiencia de vida sea sana, sea útil y participativa en actividades sociales, económicas, culturales, etc. Personas de vida tranquila y productiva que los mantenga lejos de la precariedad, de la delincuencia y de otros riesgos que existen hoy en día sobre todo en las sociedades de países con gobiernos débiles como el nuestro.

El otro día fuimos al parque del Chamizal en familia. Y como nosotros había algunas familias más. El objetivo de la gran mayoría: pasear tranquilamente por los pasillos del parque, divertirse en los juegos, los niños andar en bicicleta, en los triciclos, a caballo y ponys algunos otros, o disfrutar del convivio familiar en grande para celebrar el cumpleaños de algún chiquito, en fin, todos unidos, en colectivo, pasar la tarde relajados y salir un poco de la cotidianidad y del estrés propios del resto de la semana en una ciudad como ésta.
Dimos una vuelta grande por el parque: cruzamos por distintas escenas de esparcimiento familiar. Y por ahí, en una parada a descansar de la bici y a que mis niñas subieran a unos jueguitos con su papá, llegaron tres niños a platicar, unos niños hermosos, ¡sensacionales! Y como yo soy muy dada a querer relacionarme con la gente que me cae bien en los espacios públicos, los saludé y les pregunté por sus padres, que si andaban solos o qué pasaba. Ellos de inmediato me señalaron a sus papás y a una tía (eso dijeron) que a unos 30 metros se encontraban recostados en el pasto descansando y pasando el rato. No estaban tan lejos, pero sí me pareció que estaban bastante separados de los niños tratándose de una ciudad como Juaritos.



Queremos subirnos al carrito que rentan


El orgullo de portar su dólar


Empecé a charlar con ellos, les ofrecí que subieran al par de bicis (que mis changuitas no estaban usando) mientras seguíamos conversando.
Algunas de mis preguntas se enfocaron a sus vidas: su hogar, a si eran hermanitos entre sí, de dónde venían, etc. Me respondieron que son hermanos, que vienen de por alláaaa, y señalaron al Norponiente, me señalaron la zona con el dedo, pero no supe a qué parte se referían, me dijeron el nombre de una colonia (¿o zona?) que ni se me grabó pues nunca la había oído nombrar. Solo supe que se referían a alguna parte muy lejana. Luego el mayor de los niños, el de los ojos verdes preciosos, me preguntó si ahí donde estabamos parados era El Paso.. Le contesté que no, que casi era, pero que no, que era aún territorio mexicano. Luego me dijo que querían subirse a uno de esos carritos de pedales para dos o tres personas que se rentan, pero que no tenían más que 8 pesos. Yo seguía indagando... les pregunté entonces: -¿Sus padres les dieron ese dinero? ¿no les dieron más?-. Respondieron juntos -No. solo esto, y no nos alcanza- el chiquillo mayor me mostró las monedas sacadas de la bolsa de su pantalón. Les dije -bueno, yo les puedo completar su paseo, y saqué entonces un billete de 1 dólar estadounidense (por alguna extraña razón yo no traía ni una sola moneda en pesos mexicanos). Ese dólar era justo lo que necesitaban para poder completarse su paseo anhelado en carrito con pedales. El niño se sintió halagado al recibir el billete. Me sonrió y seguimos charlando mientras andaban en las bicis...  (sus papás no se inmutaban) Y a mí me entraron las consabidas ganas de usar mi cámara. Andaba en busca de los personajes principales de mi día, y me dije: estos son, ¡manos a la obra! ¡a retratar a estos niños!..
Les pregunté entonces si podía retratarlos. Sin chistar me respondieron que sí, los niños son tan desenfadados, tan transparentes...  (al  menos estos) que no opusieron resistencia ni desconfiaron de nada. Me encontraba entonces gustosamente retratándolos cuando claro, la madre se mostró en alerta (y es que el uso de la cámara se convierte en un arma poderosa), y comenzó a llamarles insistente por sus nombres para que se fueran hacia ellos. Yo la tranquilicé con señas y con mi voz también. Le hice saber que no había problema que les estaba prestando las bicicletas. Me gusta compartir con la gente lo que tengo, lo que traigo y eso le transmito a mis pequeñas también. La madre volvió entonces a su actitud original de relax total y se volvió a recostar como antes estuvo. El padre, tan solo parpadeaba y giraba su cabeza hacia mí y no hacía nada más.
Por un lado me encantó la libertad con la que aún en tiempos de guerra, estos chiquillos andan en un parque demasiado abierto, y así de apartados de sus padres. Me encantó la franqueza con que ellos llegaron a charlar conmigo y decirme su necesidad inmediata: les faltaban 12 pesos para alcanzar ese paseo que les daría un poquito de felicidad. Lo que me pareció lamentable fue la falta de interés y de atención de estos padres para con ellos: un hermano mayor de 8 años, uno que le sigue de 6 y la niña pequeña de 3 años, apenas hablaba. Con claridad pude ver cómo estos niños hicieron toda su tarde solitos, sin la compañía de los papás ni de la tía. En ningún momento ví que los papás se levantaran a jugar con ellos, a participar de sus alegrías, corriendo, o sonriendo. Nada.
Cuando optamos por marcharnos, estos chiquitos ya se habían ido caminando lejos con su dólar y sus 8 pesos. Luego volvieron frustrados porque les hacía falta una credencial de elector para poder rentar aquel carro que tanto ansiaban. Para esto requerían un adulto. Y sus padres estuvieron ausentes en tal travesía. Ellos se quedaron sin rentar nada. Fue entonces que noté que la niña pequeña no venía con ellos. Se había perdido del camino simple de regreso, a una niña con solo 3 años de edad le pasa esto y más estando solita, su mundo es grande y no lo abarca. El nuestro lo podríamos percibir pequeño y quizá esta es la explicación que daría yo ante la indiferencia de estos padres hacia sus tres niños. La niña tardó en llegar y se dejó de ver un ratito. Hasta entonces la madre reaccionó y se levantó con rapidez para ir en su búsqueda. Preocupada yo, avancé más rápido pues la tenía más cerca que la madre. Le hice señas para que nos viera. Le indiqué el camino de regreso a su mamá. De verdad que tanto la niña como yo nos habíamos asustado en demasía.
El parque está dedicado a los niños, el parque está dirigido a la felicidad infantil, al convivio en familia. Con qué derecho estos padres desatienden a sus hijos! ¡Con qué derecho estos padres se atienden a ellos primero antes que jugar con sus niños! ¿Por qué se apartan de esa manera? -pensé yo con reclamo. ¿Con qué cara saldrán estos padres a reclamar (¿y a quién?) que sus hijos se han extraviado (en el peor caso de suceder) si no se han hecho cargo de ellos en todo ese rato?

Yo trasladé esta experiencia vivida a un marco más amplio. Esta vivencia en el parque me hizo ver hacia un plano más complejo: niños solos, chiquitos, desprovistos de atención y de afecto, de momento abandonados, y una niña de momento perdida en la inmensidad de un parque. Oh, pensar en el plano más amplio como lo es una niñez completamente abandonada por los mismos motivos me hizo rabiar. Los padres están en lo suyo y desatienden el mundo de sus niños.

¡Estos son los niños de Juárez! O al menos algunos de los niños de Juárez, -pensé-. Son los niños que el día de mañana van a ser aquellos hombres y mujeres que representen una nueva generación de adultos. Quiero pensar que serán los mejores seres humanos. Desgraciadamente la desatención, la indiferencia, el desamor y la incomunicación no producen buenos resultados.
Ante este panorama hay que apostarle a desear (y lograr) lo contrario: estos niños sensibles, amorosos, que anhelan vivir felices merecen un futuro mejor al del momento presente que viven.
Platiqué con estos chiquitos lo suficiente como para notar su dulzura, su buen corazón y su transparencia.  Estos niños de Juárez PUEDEN Y DEBEN ser el día de mañana hombres de bien. Ser los adultos que queremos, ser los grandes hombres y las mujeres gigantes que este país necesita. Solo nos hace falta trabajar para lograrlo. Todos en conjunto, como padres, como sociedad, como familia, con el gobierno y con todo lo demás. En la parte que dice "todo lo demás" entra todo lo inabarcable aquí, y que podríamos dedicarle más tiempo en otros textos como este.
Estos padres aludidos deben saber lo que tienen frente a ellos: la responsabilidad de formar, acompañar, amar y atender a sus chiquitos y dotarlos de seguridad, confianza, destreza, fortaleza, etc, es decir, la dotación de las armas de las que hablaba la inicio de este texto. Han de trabajar arduamente y en conjunto para lograrlo con el resto de la sociedad. Estoy segura que si esta conjunción de fuerzas toma el curso perdido, quizá se podría empezar a reparar lo que ya en apariencia no tenía remedio. Construir lo que ya no existe y reafirmar lo que aún no se pierde del todo.
Muy seguramente si no hacemos nuestro trabajo bien, cada quien lo que le toca hacer desde sus posibilidades y capacidad de acción, todas las expectativas de cambio de vida las dejaremos a la ruleta rusa.



Los tres hermanos: Un bonito retrato


De aquél lado vivimos! Pero allá, bien allá


El regreso y la frustración de no haber podido rentar su carrito: faltaba solo una credencial de elector

En definitiva, en un país con buen nivel en la educación de su pueblo, habrá mejores personas y en consecuencia una sociedad más avanzada en los procesos de igualdad, de respeto, de justicia, de salud, calidad de vida y de oportunidades de trabajo. Yo le apuesto a que la niñez y la juventud no pierdan de vista el tema de la educación, los gobiernos deberán tener estas prioridades, y nosotros como gobernados exigirlo. Los niños del hoy deben prepararse en la escuela y en su casa para la vida, apoyados claro está, por los adultos.
Parafraseando a Ricardo I de Inglaterra, diría yo para cerrar este bloque: "Los libros me enseñaron a pensar y el pensamiento me hizo libre".

lunes, 27 de septiembre de 2010

Don Juan el oaxaqueño

Don Juan siempre viene a ofrecernos algo de lo que él produce para poder vivir, y nosotros siempre le ofrecemos algo de comer, así que esta vez le tocó comerse unos tacos de pollo que preparé además de una deliciosa sopita que llamamos popeye, con espinacas y otras verduras por ahí.
Total que esta vez don Juan venía dispuesto a venderme todo, me ofreció unas pulseras que por cierto le compré, me gustan las pulseras, y hechas por manos indígenas más. Se las pago con gusto y no le regateo nada. A ellos nada.




También me ofreció esta artesanía en forma de pájaro hecha con un material que parece palma pero que también parece rafia (por rosa, por lila)  pero que a la vez no ha de ser ninguna de las dos cosas.




Don Juan siempre me hace confiar en él. Un señor que se ve que lleva ya muchos años en esta zona fronteriza, y que lucha día con día por su sustento. Un señor honorable y fuerte de corazón, pero algo débil ya por su edad, y que por todo esto no tiene ya la opción de regresarse a su tierra natal.  Un día que vino, me platicó que es de un pueblito de la sierra de Oaxaca. Vino con el sueño de todos los que llegan del sur, un mejor porvenir para él y su familia con miras a los iunaided steits... 
Pero bueno, le pregunté por María Sabina, de inmediato se sonrojó y le brillaron los ojos, me dijo con asombro: - ¿cómo la conoce? ¿Cómo sabe de ella? Ella era una santa, una curandera muy buena que ayudaba a todo aquel que enfermaba -. Le seguí preguntando por su pueblo y los motivos por los que se encontraba acá y no en su tierra. Me seguía contando. Me dijo que un día vino en busca de trabajo, vino joven y fuerte y que pasó algún tiempo trabajando "de mojado" en una fábrica de El Paso, pero ahora ya no. Ahora no pasa fácilmente, ahora ya no hay trabajo allá para él. Además dice que ahora ya es un hombre viejo y cuida nietos, no hay remedio ante eso. Ahora ya todo aquello pasó, ahora solo le queda ponerse la camiseta que aún conserva de uno de esos trabajos que platica que hacía en tierra de "gringos".


Me preguntó a qué me dedicaba yo. Le dije,  - Soy fotógrafa. ¿Me deja retratarlo?
Asintió y me preguntó entonces que cuánto le cobraba por una foto para él.  Que no se ha retratado en mucho tiempo. Me quedé seria y le contesté:  - Nada, no le cobraré nada, ¡Cómo se le ocurre pensar que le cobraría! - le dije casi con reclamo....
(y pensé: que al contrario, le debo pagar por la maravilla de hombre transparente que es ...  ¡por esas venas valientes que han tejido su cuerpo!, por mucho... ). Entré entonces por la cámara.

Le hice varias fotografías y continué diciendo: - La próxima vez que venga le tendré un buen retrato suyo- . Le pagué las pulseras que escogí y por la promesa de su foto, ¡se fue feliz y contento el hombre! ¡Ah! Terminó regalándome un par de pajaritos de esos de paja o de rafia, según dijo: "para sus niñas".
El viene cada dos o tres meses a lo mismo, a ofrecernos las pulseras, o los llaveros, o los sombreros o lo que toque traer, con la complicidad silenciosa de que le tocará comidita casera calientita y rica, con un buen vaso de agua fresca, para luego seguir su arduo recorrido de regreso a casa.



Ahora ya pasaron más de esos tres meses, quizá ya hace cuatro meses que no viene, espero que vuelva un día, si aún continúa por estos lares. Ojalá. Es un hombre fuerte.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Ciudad Juárez: ¿es o será una ciudad fantasma?



He escuchado a algunas personas vaticinar que Juárez se convertirá en una ciudad fantasma. La ola de violencia y las consecuencias de esta guerra (no pedida) que el gobierno federal ha declarado contra los grupos criminales han arrojado algunas muestras de que sí puede llegar a convertirse en una ciudad fantasma, sobre todo la zona centro de Juaritos.

Luego de vivir 2 años en Barcelona y 7 años en México, D.F., regreso a mi estado natal, y a Juaritos, nada menos. Tengo dos años cumplidos aquí y al principio no documentaba más que mi entorno más inmediato, dentro de mi casa, mi familia. La presencia de los militares y el ambiente que se respiraba no me gustaba (ni me sigue gustando), no me atrevía ni siquiera a sacar la cámara (y ahora solo a veces me atrevo). Me he estado tomando el tiempo necesario para apropiarme de algunos espacios, para sentir un poco más de integración a esta ciudad, para crear vínculos con la gente y para fortalecer más mis amistades. Todo ha sido un continuo cambio desde que llegué aquí. Aunque soy oriunda de Chihuahua, nunca había vivido en la frontera y es una situación nueva para nosotros. Así que este tiempo lo he dedicado a conocer más sobre este entorno fronterizo.

Explorando un poco más por Juaritos, he retratado algo por la zona centro. Con asombro y tristeza se percibe la cantidad de negocios cerrados, abandonados, olvidados, con letreros por todos lados que dicen: SE VENDE o SE RENTA .... pero sobre todo me impacta la situación de abandono en que las casas habitación se encuentran. Esta realidad nos habla de familias enteras que han tenido que salir de aquí, y que no han regresado. No han vuelto y quizá nunca volverán. En muchos casos podría decirse que no les importa la pérdida de su patrimonio.
En estas imágenes advertimos un Juaritos al borde de la desolación: las bardas, las paredes, las fachadas, las percibimos llenas de abandono y de calamidad, de olvido y profunda tristeza.

¿Será que esta ciudad está muriendo?

Nadie lo quiera. He conocido gente sorprendente en este tiempo, gente que lucha, que exige lo justo, que trabaja, que ama esta tierra y que está viva. Gente buena que anhela un porvenir más amable para su familia, para la comunidad juarense.
Juarenses de corazón que difícilmente se irían de aquí.






jueves, 23 de septiembre de 2010

Después de la tempestad....






...Vienen la calma, la reflexión, el desasosiego y por supuesto los chamacos disfrutando de un rato de diversión... pero ¡a qué precio! No sé si ellos sean conscientes pero están bañándose con agua del drenaje!